dimarts, 15 de març del 2016

Lineamiento

Si bien,  la palabra que precede al título también tiene una definición dentro del sistema educativo, aunque para su plenitud necesariamente requiere de otra: “curricular”.
Esta es otra parte de mi historia, la cual desde hace unos días comenzó a traerme inquietudes que van desde comenzar a dar cierre a una de las etapas más difíciles  , al menos en mi vida, hasta tomar decisiones al respecto; en tanto me significa desempolvar del archivo “la historia clínica de aquel hospital”, traspasar los vacios; en fin comenzar a vaciarme de todo aquello quedó instalado de algún modo en determinado momento.
Además de parecer un historia difícil de contar, lejos está la absoluta superación. (De todos modos, va a depender cuanta importancia le dé en mi día a día).
Esa etapa es la “adolescencia” a la cual uno se enfrenta con el termino:identidad, y más que eso. El saber quien soy dentro de un mundo que a diario se complejiza, es decir, mi mundo volviéndose un caos a resolver Donde las personas que se allegan son fuertes influencias, aunque no te des cuenta, tomando el primer puesto: la familia.
“Comenzar a involucrarme con el mundo adulto no es tarea sencilla porque primero debo reconocerme como parte de un grupo social del cual estoy siendo participe y a su vez no me identifica; simultáneamente acontece que  asumo la construcción social, espiritual-mental que se gesta y jacta de misma.”
Ahora, lo complejo de esta historia sucede, cuando al cumplir 15 años, al menos en mi caso me enfrenté con la necesidad de sentirme feliz por estar cumpliendo tal edad. Me pareció demasiada la carga, sentía que era una obligación mas que un disfrute. EL PESO DE LAS PALABRAS “15 AÑOS” FUERON DEMASIADO PARA MI. No logré sobrellevar la carga, lo cual desembocó en mi primera crisis. Es allí mi punto de partida, el lugar exacto donde comprendo recién hoy, mi naufragio al transcurrir “la plenitud de la vida”.
Donde, el consultorio de una medico aparece como un lugar habitual para alguien de mi edad, en aquel entonces, las preguntas fluctúan en tanto a mis sentimiento y sensaciones del momento. Nada es coherente, nada tiene sentido. Soy solo una paciente pero dentro de las paredes de aquel consultorio significan “clientela”. Un bien a cambio de otro, la única DISTANCIA es el rol que jugamos cada una. Ella receta medicamentos, yo soy la paciente. Ella sabe que es lo mejor para mí.
Ella cree saber que medicina es mejor para mí. Ella no tiene la menor idea de sobrellevar el título paciente.







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